Nutrición equilibrada, la ciencia al servicio de la salud


Mi deseo, será ofrecer al público el conocimiento para que le permita conocer la actualidad de una Nutrición aplicable en el día a día de nuestra vida privada y de nuestra familia. Pudiendo conocer los nutrientes y alimentos más beneficiosos y sus funciones, sabiendo lo que come, y que es una “DIETA EQUILIBRADA” y como adaptarla a la situación personal y familiar.

La nutrición es una ciencia muy moderna. Aunque el ser humano siempre ha estado preocupado por su alimentación, el conocimiento profundo de todo lo que la rodea es muy reciente. De hecho, el siglo XIX fue prácticamente el inicio del conocimiento científico de la nutrición y algo similar ocurrió con la dietética o “alimentación ordenada”.

Es cierto que las diferentes civilizaciones siempre tuvieron normas relativas a la alimentación:

.- Sobre lo que era conveniente o inconveniente comer, lo que era saludable o insano, lo que era pecado consumir o no según las diferentes creencias o incluso las distintas épocas del año. Afortunadamente, con la creación de las fases científicas de la nutrición, la dietética también dio un espectacular salto, convirtiéndose en lo que de verdad era: una manera de organizar nuestra alimentación para permitirnos mantener, conservar o recuperar la salud.

La nutrición y la dietética han alcanzado, en consecuencia, un magnífico desarrollo profesional en todos los países de nuestro entorno. En España, donde este desarrollo se ha producido de forma más lenta, estamos asistiendo en los últimos años a un importante crecimiento del conocimiento que la población tiene de las normas dietéticas generales y, por lo tanto, de mayores exigencias al respecto. Y a día de hoy, en consonancia con otros países europeos y del resto del mundo, estamos viendo cómo la aplicación científica de la dietética tiene lugar no sólo en hospitales, sino también en residencias de personas mayores, comedores escolares o laborales, etc.

Una peculiaridad muy importante de la nutrición y la dietética es su aplicación inmediata a la vida cotidiana de las personas. Presumiendo de las páginas que ocupan en todo tipo de publicaciones (prensa general, revistas, publicidad) y de los minutos que les dedican numerosos programas de radio y televisión. Basta con acudir a cualquier quiosco de prensa para encontrar un enorme surtido de información relativa a nuestra alimentación y a nuestra salud. A menudo, la consecuencia de este éxito es que se difundan ideas erróneas, conceptos equivocados y, con mucha frecuencia, auténticas estafas concebidas para aprovecharse de la preocupación del ciudadano por su dieta y su bienestar.

Así pues, es absolutamente necesario colaborar en la mayor difusión posible de los conocimientos científicos que sobre alimentación, nutrición y dietética se han producido en los últimos tiempos. Esto contribuirá, sin duda, a la mejora de la calidad de vida de las generaciones actuales y también de las venideras.

Es cierto que en la nutrición, no se sabe aún todo. Pero de algo sí estamos absolutamente seguros: una alimentación adecuada está estrechamente relacionada con una mejor salud. Estudiar y trabajar en este ámbito es, por lo tanto, necesario y provechoso para todos.